Sopa de Burbujas

Apacible. Floral. Luminosa y Oscura.
Hoy encontré una palomilla verde en casa. Estaba a punto de morir. Murió en mi mano.

Hoy encontré una palomilla verde en casa. Estaba a punto de morir. Murió en mi mano.

(Source: rosebarfart, via brain-eraser)

El cuento de Li Yamamoto y Suong Yang

Li era una muchaha seria, se enfocaba en su trabajo y salía poco. Llevaba varios meses sin interesarse en ningún hombre, la tenían un poco harta y sus últimas experiencias habían sido realmente lamentables, pero, por alguna extraña razón, Suong llamó su atención.
No era un tipo especialmente guapo, en realidad era más bien feo y soso pero había algo especial en él.

Llegó el metro y los dos abordaron el metro. Li se sintió un poco decepcionada, Suong no parecía estar interesado en ella, más bien parecía estar interesado en un gran misterio, probablemente eso es lo que más llamó la atención acerca de Suong, parecía saber algo que la mayoría de personas no entendían, parecía tener respuestas.

Li era editora de una revista de…

moda. llevaba ya siete años en esa revista, apenas dos como editora. A pesar de que este trabajo le daba una vida estable y con lujos, últimamente se sentía cansada y harta (igual que de las relaciones) de llevar una vida en medio de tanta superficialidad y pretención.
Era evidente que ese chico no pertenecía a su mundo y entonces, animada por la intriga y extraña atracción que encontraba en él, decidió seguirlo…

Suong se dirigía a su casa, un pequeño departamento al sur de Tokyo. Vivía solo y lo único que lo esperaba era su gato Mr. Ragoo.
Había salido tarde de trabajar y se sentía un poco cansado.
Al salir del metro decidió entrar a un bar que estaba de camino a su casa, quería tomarse una cerveza y distraerse un poco…

Li estaba nerviosa porque por primera vez en su vida estaba cambiando sus rutinas, haciendo algo espontáneo.
Al entrar al bar, se sentó en la mesita del rincón desde donde se podía ver a Suong sin que él la viera a ella, -¿Será que esté esperando a alguien? se preguntó después de pedir una Sapporo bien fría…

Suong no iba a hablarle, ni siquiera había notado su presencia y por lo que veía, no sólo no la notaba a ella, ese chico no notaba a nadie, solamente el cantinero lo salud, parecía ser un cliente habitual de ese bar.
Decidió terminar su cerveza e ir a sentarse a su lado en la barra…

Suong la volteó a ver, era difícil leer su expresión, daba la impresión de ser un hombre sensible pero fuerte y difícil.
Ël sacó de su portafolio una pequeña libreta amarilla y una pluma con la figura de un Maneki-neko que al ser usada, prendía y apagaba de sus ojos, era una luz roja.
Li se rió mucho; casualmente ella tenía un encendedor con la misma figra del Maneki-neko de la pluma de Suong…

…Suong se sonrojó, encogió los hombro y dijo: -fue un regalo de mi hermana.
Li sonrió y le preguntaba si le molestaba que se sentara a su lado.
-No, en lo absoluto, contestó Suong y le pidió dos cervezas al cantinero.

-¿Cómo te llamas?, le preguntó a Li
-Li Yamamoto,¿y tú?
-Suong Yang
-Mucho gusto
-¿Vienes a menudo aquí?…

-De hecho es la primera vez, le respondió.
-…y si te contara cómo llegué seguramente o te asustas o te burlas de mi.

Suong no estaba seguro si quería saber la respuesta pero la curiosidad siempre acaba ganando, así que le pidió a Li que le contara, pero no ahí, ahí había mucho ruido…

Recordó que a unas cuadras al este había un jardín, le preguntó a Li si le molestaba caminar un poco.

Pagaron la cuenta y salieron del bar.
Al salir, Suong miró a Li como esperando que continuara su relato pero Li se sentía avergonzada de decir la verdad, así que inmediatamente le preguntó:
-¿A dónde vmos?
-Te llevaré a un lugar que puede gustarte mucho, yo me dedico a estudiar las plantas, las flores y los árboles, así que itemos al Tokyo Nogyo Daigaku Shokubustsen. Además, debo decirte que nadie puede entrar a estas horas pero conozco una puerta que al viejillo que cuida siempre se le olvida cerrar.
¿Me quieres contar cómo llegaste al bar mientras caminamos?…
-Y…¿vives por aquí?, preguntó rápidamente Li.
-Sí, a unas cuadras, ¿tú?
-Yo vivo muy cerca del parque Shinjuku Gyoen.
-Qué curioso, yo trabajo muy cerca de ahí.
-¿Y qué haces por aquí? Estás un poco lejos de casa.

Li no tuvo más opción que decir la verdad.

-¿Sabes? Puede parecerte loco pero hoy desde que salí de la oficina me invadió una sensación de hartazgo, quería que me pasara algo diferente, es triste darse cuenta que tu vida siempre es igual, que nunca pasa nada. Entonces te vi, eperando el metro igual que yo, con esa mirada de guardar secretos, de tener respuestas y como si algo hubiera vuelto a mi tuve la certeza de que lo que tenía que hacer era seguirte, y así fue que llegué a ese bar.
¿Crees que estoy loca?…

Suong se sorprendió mucho, trató´´de hacer memoria y recordar si había visto a Li en el metro pero no recordó nada, se sintió un poco asustado, pensó en despedirse de ella y mejor regresar a casa pero Li parecía una buena muchacha, así que decidió no huir.
Soltó una risa nerviosa.
Li lo miró con ternura y Suong se sintió más tranquilo.

Era la primera vez que una chica se acercaba a él, poco sabía lo que le esperaba.

-¿A qué te dedicas, Li?…

-Soy editora de una revista de moda que se llama ‘Sweet’. Ahora no estoy segura de querer seguir ahí, pero ya veremos.
Es un poco tarde, Suong…
¿Crees que me puedas dar una de esas respuestas que vi en tus ojos antes de que me vaya?…

Suong ayudó a Li a cruzar por la puerta, no tenía idea de qué respuestas hablaba Li, no entendía qué interés podría tener en él una editora de moda.
No conocía su revista y la moda era algo que le tenía sin cuidado.
-¿A qué te refieres? ¿qué clase de respuestas?, preguntó intrigado.
-No lo sé, contestó ella
-Hay algo en ti que nunca había visto en alguien más.

Al decir esto, salieron de un túnel y Li observó por primera vez aquel jardín.
Era el lugar más bello que había visto en Tokyo.

——
Este fue algo parecido a un cadáver exquisito entre el Abuelo y Pam vía whatsapp.

La luna se puede encontrar en un libro o en el cielo o en cualquier lado.

La luna se puede encontrar en un libro o en el cielo o en cualquier lado.

(Source: powerful-art, via myungin)